La palabra en el tiempo 85

¡Feliz Navidad!, nos hemos dicho en días recientes. ¡Feliz Año Nuevo! Nos
deseamos ahora en sus comienzos. Estos saludos, tan propios de estos
días, son como bendiciones. “Bendición”, viene del latín, “bene-dicere”
decir una palabra buena. Las necesitamos las personas que vivimos estos
tiempos llenos de incertidumbres y miedos.
Ahora ignoramos lo que es la bendición y el sentido profundo que tiene.
Antes los padres bendecían a los hijos, sobre todo en momentos decisivos
de su vida, cuando dejaban la casa en busca de trabajo o contraían
matrimonio y formaban una nueva familia. Era una tradición cristiana. La
he visto alguna vez al finalizar la celebración de la boda. Los judíos, raíz de
nuestra cultura, la conservan.
Atravesamos tiempos y avatares en que todos necesitamos oír buenos
presagios, futuros más alagüeños. Abundan las maldiciones, las
difamaciones, e incluso, abunda sinsentido la burda blasfemia.
Sería mucho mejor escuchar palabras de bendición. Sentir y saber que
somos amados y estimados. Para los cristianos, una cosa es cierta, que
somos amados por Dios siempre. No porque somos buenos sino porque
Dios Padre es bueno siempre conmigo, sea como sea y como me porte con
él. Dios es amor. “El nombre de Dios es misericordia”, nos dijo el papa
Francisco
El próximo domingo, finaliza el tiempo litúrgico de Navidad. Celebramos la
fiesta del bautismo del Señor. El Evangelista Lucas relata el
acontecimiento. Se abrió el cielo y sobre Jesús se escuchó: “Tú eres mi
Hijo amado, el predilecto”. En tu bautismo, Dios Padre, te dijo a ti
también, con infinito amor: “tu eres mi hijo”. Recuérdalo, abre el corazón,
te hará bien. Cuenta con esta bendición. De verdad: ¡Feliz año nuevo!

Se montó el Belén en San Pedro

Otros años por estas fechas solíamos hacer una representación del Nacimiento de Jesús en la parroquia con los niños de catequesis.

Este año por las circunstancias no se puede hacer. Así que desde el grupo de Perseverancia se nos ocurrió presentar el Belén de la parroquia, desde el punto de vista de las integrantes del grupo. Y por ello hicimos este video para nuestro canal de YouTube.

Queremos agradecer un montón a los belenistas José Antonio Braga (Toño) y José Manuel Guadamuro (José) por el trabajo tan estupendo que han hecho. Te puedes pasar un buen rato viendo la cantidad de detalles tan maravillosos que tienen.

Y con ello desearos a todos una Feliz y Santa Navidad

Navidad 2021

Estimadas familias:
Os deseamos una Feliz Navidad.
Al mismo tiempo os hacemos partícipes de esta cristiana y
humana reflexión. No deja de ser un misterio que nos interroga
el que Jesús, el Niño Dios, haya querido nacer pobre y en un
Portal.
Por ello, la Navidad ha sido siempre y es una llamada a la
caridad, al amor a los más necesitados, a la solidaridad.
Esta Navidad os proponemos colaborar con la Asociación MAR.
Es una asociación que ayuda a Madres gestantes y a Madres en
dificultad, proporcionándoles artículos de primera necesidad,
pañales, leche y productos de alimentación e higiene para sus
bebés.
Si deseáis y queréis colaborar podéis donar y enviar por
vuestros hijos al Centro Parroquial alguno de los productos que
enumeramos a continuación, para que se lo entreguen a su
catequista.
Pueden ser Pañales (tallas 2 a 5), leche (1 y 2) Toallitas,
cereales …

  • El final de la catequesis, antes de las vacaciones, será el 23 de
    Diciembre, pero no olvidéis que las misas de niños las habrá
    durante las fiestas propias de Navidad, una de ellas la de la
    Sagrada Familia que este año es el domingo, día, 26.
    Os reiteramos nuestro deseo de una Feliz y cristiana Navidad.
    Un saludo afectuoso

D. Javier y los Catequistas

La palabra en el tiempo 82

Es ya normal y hasta podemos decir tradicional que cuando se acercan las fiestas de Navidad salgan a la luz estadísticas y datos cuantitativos y comparativos sobre la pobreza y otras situaciones sociales que  nos conmueven y despiertan nuestra preocupación y solidaridad.

Esta semana, ha saltado el dato del Instituto Nacional de Estadística, el INE, por el que nos informa de que “uno de cada cuatro hogares en España está formado por una persona sola”, mayoritariamente de más de 65 años, y más mujeres que hombres. Durante la pandemia se ha dado la voz de alarma sobre el aumento de personas encontradas muertas en sus hogares, llamando a familiares y amistades a que mantuvieran frecuente comunicación ellos. En Asturias el número de personas que viven solas supera las 140.000.

Por otra parte, la “Red Europea de Lucha contra la Pobreza”, acreditado organismo, ha presentado el Mapa de  la Pobreza Severa en España, donde se señala que Asturias, juntamente con Canarias y la Comunidad Valenciana, presentan los porcentajes más altos, llegando Asturias al 27,7 % en ese índice inquietante de pobreza, superando la media estatal. El porcentaje en personas afecta a 282.000 asturianos.

Es cada vez más frecuente que en estos día prenavideños surjan múltiples campañas que tratan de conmovernos para recaudar ayudas que palíen estas situaciones conmovedoras.  El problema es más serio. Caritas trabaja todo el año por ayudar, remediar y concienciar para encontrar remedios y soluciones y no solamente ayudas ocasionales. Ha lanzado estos días la campaña: “Esta Navidad, cada portal importa”  Piensa en los que conoces.

Una cosa es evidente. Todo este movimiento social y humano tiene mucho que ver con la Navidad cristiana. Dios hecho hombre nace pobre en un portal.  Mírese como se mire, tiene que sorprendernos. Es la mayor  denuncia de la pobreza. No hay otro acontecimiento en la historia que haya tenido tanta trascendencia social.

Nos lo recuerda San Lucas en el evangelio del próximo domingo. El pueblo estaba en expectación ante el anuncio de la venida de Jesús, el Mesías  profetizado:  “Qué hacemos”,  le preguntan unos y otros a Juan el Bautista. “El que tenga dos túnicas que reparta con el que no tiene y el que tenga comida lo mismo. No extorsionéis a nadie”. El mensaje es claro. Las luces de Navidad, ahora tan abstractas, también deben iluminar la oscuridad de las situaciones de pobreza.   

Instrucciones para elegir fecha

Os enviamos las instrucciones para elegir la fecha de las primeras comuniones.

Este es el formulario Actualmente esta protegido con contraseña, esta protección se quitará el 6 de diciembre a partir de las 10 de la mañana.

La hora de la celebración sería: los domingos 11:45 horas de la mañana.

Los ensayos son obligatorios

Serian grupos de no más de 20niñ@s

Las días previstos para las Primeras Comuniones  y correspondiente fecha del ensayo son las siguientes:

+15 de Mayo, Domingo

*Ensayo el jueves 12 de mayo a las 7:30 de la tarde.

+22 de mayo, Domingo

*Ensayo el jueves 19 de mayo a las 7:30 de la tarde.

+29 de mayo, Domingo

*Ensayo el jueves 26 de mayo a las 7:30 de la tarde.

+5 de junio, Domingo

*Ensayo el  jueves 3 de junio a las 7:30 de la tarde.

Para facilitar la elección de fechas ponemos a vuestra disposición este formulario donde  están  señalados los días. Clicais en el círculo correspondiente a la fecha elegida. Cada día tiene un máximo de 20niñ@s. Una vez completado el grupo de 20niñ@s, no admite más y debéis elegir otro día  de los señalados en el cuadro de fechas.

Para comenzar,  tenéis que  poner  en los rectángulos  correspondientes:

     1.- Primer rectángulo: uno de los teléfonos que pusisteis en la ficha de inscripción

      2.- Segundo rectángulo: vuestro  e-mail

Ante cualquier duda contactad con los catequistas

Un saludo

Don Javier y los catequistas

La gran obra

¡Qué intensa emoción sintió aquel hombre cuando estando en oración Dios le pidió que llevase a cabo aquella gran Obra¡ El mismo Dios le había asegurado que no desesperase que él le proveería de lo necesario.

Empezó la obra poniendo todas sus fuerzas todo su corazón y toda su alma y poco a poco se empezaba a vislumbrar lo grande que sería aquello, empezaron a llegar donativos y también personas dispuestas a ayudar, pero él los rechazaba a todos, no eran tan buenos como él. No era él, acaso, el elegido para llevar a cabo aquella gran Obra.

Poco a poco el trabajo se fue haciendo más rutinario, más cansado, más pesado y más molesto; hasta un punto en el que ya se le hacía insoportable. Los donativos también dejaron de llegar. Como iba pues a ser capaz de llevar a cabo su gran Obra. Dios le había abandonado.

Tampoco nadie venía para apoyarle. A punto estaba de tirar la toalla cuando pasó por allí un anciano. El anciano se quedó contemplando aquella obra y exclamó:

-Bonita obra, como me gustaría que se acabase.

En estos momentos el hombre le dijo al anciano:

-No puedo más, Dios me ha abandonado. Él me prometió que nada me faltaría y, ya ves, no tengo ayudantes no tengo dinero y no tengo fuerzas. Dios me ha abandonado.

El anciano le dijo:

-Alguna vez te dijo Dios que la obra la tenías que hacer tu solo?

-No -le contesto el hombre,- los ayudantes que surgieron no estaban a la altura.

-Ah ¿no?… y no sería que no quisiste escucharles, o no quisiste guiarles. Dios no nos pide nada imposible, nunca, lo que pasa es que a veces no queremos llevar a cabo lo que Él nos pide para su honor y gloria, sino que lo queremos llevar a cabo para el nuestro y así las cosas no funcionan.

En ese momento el hombre se dio cuenta de su error, le pidió perdón a Dios de todo corazón y también pidió perdón a los que habían tratado de ayudarle. Éstos volvieron y le ayudaron.

Y sabéis la obra fue mas majestuosa y grandiosa por que tenia también el aporte de mas personas, y por que no solo acercaría a Dios a los hombres en el futuro sino en todo el tiempo en el que se llevo acabo.

En cuanto al hombre aprendió que uno solo no puede hacer mucho y al anciano se le vio varias veces más por ahí, cada vez que alguien decía “eso sólo lo puedo hacer yo” o las tareas se volvían rutinarias. En ese momento él les sonreía e, inmediatamente, alguien se arrepentía y volvía a trabajar con los demás y para los demás, que es tal y como Dios quiere que hagamos las cosas.

La palabra en el tiempo 80

La esperanza en un mañana mejor, de un futuro mejor constituye parte de nuestro vivir existencial. Hay veces que las cosas pueden presentarse tan oscuras y difíciles que, en lenguaje coloquial, solemos decir: “Virgencita, Virgencita que me quede como estoy”. Pero siempre pensamos y nos preocupa lo que nos espera. Buscamos  y luchamos por vivir “algo mejor”. Queremos que nos vaya bien en la vida y lo deseamos para familiares y amigos. La confianza en que todo nos vaya mejor es un motor y acicate que nos sostiene en el trabajo y en los esfuerzos de cada día.

Por eso, cuando la esperanza se apaga, se apaga y se desilusiona también nuestra vida. En lenguaje coloquial solemos sentenciar con frecuencia ese dicho tan popular: “La esperanza es lo último que se pierde”,  porque “es la misma vida defendiéndose”.

Conviene no confundirla con cualquier reacción eufórica o con optimismo fugaces. Es, sobre todo, una actitud permanente, un estilo de vida, un encarar el futuro con confianza, con lucha decidida. Hay que trabajarla.

Como, en este tiempo, estamos aguantando una lluvia pertinaz de “fake news”,  envueltas en lenguaje engañoso, es decir, mentiras, algunos confunden la esperanza con el “progresismo”, que parece ser el nuevo nombre del futuro, o de la arcadia feliz, prometiéndonos que todo va a caer de su cielo o nos lo van a traer ellos vestidos de magos.

La esperanza es un actitud del alma y necesita motivaciones serias para mantenerla viva. No se sostiene en el aire. El que tiene esperanza se esfuerza en transformar la realidad.

Entramos en el Adviento. Es el tiempo propio en que la fe y la cultura cristiana cultiva principalmente  esta indispensable y eficaz virtud y cualidad. Esperamos el encuentro con Dios. Es el verdadero motivo. Si no fuera iniciativa suya este encuentro se lo suplicaríamos o se lo exigiríamos.

El próximo domingo, comienza con el Adviento un nuevo ciclo litúrgico. San Lucas es el evangelista.  Nos invita a levantar la cabeza y a estar siempre despiertos, porque viene ·el Hijo del Hombre. Ya sabéis cómo y en dónde. En Belén tiene uno de sus mejores motivos la esperanza.

Fuimos al Amagüesto

Que contento estoy. Ayer, mis papás, mi hermana Clara, la abuela Rosa y yo subimos a la Quinta de San Eutiquio a celebrar el amagüesto. Yo había ido hace dos años lo sé por las fotos, de aquella tenía 4 años y por eso no me acuerdo de mucho.

Cuando llegamos había un hinchable, redes para jugar al bádminton, un taller de hacer chapas, música y baile y, lo mejor de todo, castañas asadas y sidra dulce.

¡¡¡Las castañas pelaban bien y estaban riquísimas!!!

Jugué un montón y mi catequista estaba también allí. Jugó conmigo y con otros niños.

Estaba D. Javier, y ¿sabéis qué?, pues que habló conmigo del Sporting y de si lo estaba pasando bien; D. Javier es estupendo.

Luego, catequistas, papás y niños bailamos juntos, ¡Qué bien lo pasamos! . Me acuerdo de una:
“El cocodrilo grande camina hacia adelante,
el elefante Blas camina hacia atrás…”

Al volver, mi abuela Rosa dijo que estaba feliz, que le daba gracias a Dios porque los niños hubiéramos podido tener una fiesta tan divertida y con tan buen tiempo, a pesar de las previsiones de gota fría.

Os contaré más cosas del cate, quería empezar con una fiesta. Un saludo.

José.

La palabra en el tiempo 79

Es un dicho popular que “la mentira tiene las patas cortas”. Últimamente da la
sensación de que le han crecido y que la mentira va ganando terreno
haciéndose usual, no solo en nuestras conversaciones cotidianas, sino en las
manifestaciones de las personas con responsabilidades y que nos gobiernan. Lo
grave es que se toleran y se minusvaloran con dejada pasividad. Leo en uno de
los escritores famosos de la actualidad: “El problema no es que alguien con
poder sobre vidas y economías mienta. Todos lo hacen, tarde o temprano. El
problema grave es cuando a demasiada gente no le importa en absoluto que les
mientan” En esta situación estamos. No se ven actos o gestos por defender el
derecho de la persona a la verdad. No se convocan manifestaciones criticando o
indignándose contra las mentiras graves y manipuladoras, como son frecuentes
las protestas contra otras injusticias.
Nos dejamos engañar con facilidad. Una de las formas de hacerlo es cambiando
el lenguaje y llamando a las cosas de otra manera. A muchas mentiras o relatos
ahora se las llama “postverdad”. Tan actual y común se ha hecho esta
nominación que la ha recogido el diccionario de Oxford como palabra del año
en 2016. La RAE la ha recogido también en su diccionario y la define así:
“Distorsión deliberada de una realidad, que manipula creencias y emociones con
el fin de influir en la opinión pública y en actitudes sociales”. No es una
banalidad. Influye seriamente degradando la vida democrática. La posverdad ha
tenido gran influencia en el Brexit británico, en la llegada a la presidencia de los
EE:UU. de Trump, en los negacionistas de la vacuna contra el “covid19” y del
calentamiento climático. También en el referendum independentista de
Cataluña y ahora en la ley de la llamada “Memoria democrática”. En todos estos
eventos, se pone de manifiesto que, a la hora de contar la realidad, las
opiniones y emociones tiene más peso que los datos reales y objetivos.
Desde siempre se ha afirmado y demostrado que todo hombre es un buscador
de la verdad. Nada humano, y social y políticamente válido, se puede construir
sobre la mentira y el engaño. Buscamos sobre todo la verdad existencial: ¿Quién
soy yo?, ¿Cuál es la razón de mi vida? ¿cuál es su verdad?
En el evangelio del próximo domingo, final del año litúrgico y fiesta de Jesucristo
, Señor y Rey del Universo, hay un diálogo sorprendente entre Jesús acusado y
reo y el Pilatos poderoso, en que Jesús se presenta como “testigo de la verdad”.
La verdad última y esencial es que somos “hijos de Dios”, de un Dios que nos
ama infinitamente y, en la cruz, lo va a acreditar en testimonio de la verdad.

Revisa tus datos

Estimadas familias:

Tal y como hablamos en la reunión necesitamos que verifiquéis los teléfonos que tenemos vuestros ya que ese será el dato que utilizaremos para la elección de Fechas de 1ª comunión.

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