Falta una semana para comenzar el catecismo y la verdad es que estoy un poco nerviosa, yo me llamo Clara y tengo 7 años. Sé que mi primo Fran va a empezar también a la catequesis y que mi abuelita Rosa le irá a recoger (en su cole tienen toda la clase seguida) y luego me vendrán a buscar a mi y nos llevará a los dos juntos al catecismo, pero no sé lo que vamos a hacer allí. Yo quiero mucho a mis abuelas y me gusta mucho estar con ellas, mi abuela Rosa siempre está feliz y me prepara unos bocatas muy buenos.

Hoy en el recreo jugué con Silvia, Alicia y Tomás y resulta que ellos también van a ir al catecismo conmigo, pero ninguno sabía muy bien de qué iba esto. Un niño nos dijo que era como una clase y que si hacías algo mal te reñían mucho, pero él no a ido nunca a la catequesis, así que realmente tampoco sabe muy bien lo que es.

Al salir del cole estaban mi abuela y mi primo y ella estaba hablando con las mamás de mis amigos de la ilusión de que empezásemos el cate y que fuésemos el mismo día. Y ¿sabéis que? al final quedamos en que mi abuela nos recogería a todos, merendaríamos juntos y ella nos acercaría a la parroquia para ir al catecismo.

Cuando íbamos a comer con la abuela le pregunte un poco preocupada: ¿Abuela, es verdad que en catecismo riñen mucho? ¿Es verdad que es como una clase?.

Yo se que mi abuela sabe mucho de esto porque fue catequista. Lo dejó cuando nacimos mi primo y yo para poder estar más tiempo con nosotros.

Mi abuela nos dijo: ¿De dónde sacas esas cosas? Claro que no, el catecismo no es una clase donde te riñen mucho , el catecismo es… Sí ¡ya se! es como un camino que recorrer juntos al encuentro de un Amigo muy especial que se llama Jesús.

¿Y tendremos que andar mucho?

Mi abuelita se rió y me dijo: Bueno con las piernas quizás no pero si con el alma. ¿Sabeis lo que es un peregrino?

Fran dijo que sí que el había visto muchos este verano en el pueblo de sus otros abuelos y que iban caminando a Santiago de Compostela, entonces a mi abuela se le ocurrió un juego: dijo que íbamos a jugar a los peregrinos. Fran, mis amigos, mi abuela y yo seremos los peregrinos que van a encontrarse con Jesús y cada semana, a la salida de catequesis, hablaríamos de cuanto habíamos aprendido y cuanto habíamos andado. La verdad es que ahora que soy una peregrina estoy deseando que empiece el Cate y me hace mucha ilusión.