Llevo una semana escuchando una expresión muy rara: “Es que no estás a lo que se celebra” la primera persona que la dijo fué mi abuela, me la dijo al irme a cenar.  Yo no quería ir por que tenía que acabar un deber muy importante y ella me dijo:

-Si es que cuando tenías que estudiar juegas, cuando tienes que jugar comes galletas, cuando tienes que cenar estudias y cuando tienes que dormir ¡no hay quien te acueste!

Pero que lo diga mi abuela que es una señora mayor pase pero es que ¡hoy nos lo dijo nuestra catequista! y eso que ¡ella es muy buena y muy simpática!. Nos lo dijo por que en la misa de este domingo habíamos estado muy distraídos.

Entonces yo le dije, ¿cómo vamos a estar a lo que se celebra si no sabemos siquiera lo que significa estar a lo que se celebra?

Ella, que ya me conoce, se sonrió un poco y me dijo -Tienes razón vamos a empezar por el principio..

-Imaginaros, que vais a un bautizo, ¿vale? Lo que se celebra ahí  es que ese niño va a ser Cristiano , hijo de Dios , entonces en un bautizo tenemos que estar… -Alegres -dije yo.

-Muy bien, si en un bautizo estás triste y en un funeral riéndote a carcajadas no es propio ¿verdad?..

-Pues no -dije yo-, pero y eso ¿Qué tiene que ver con la misa?

-Pues que creo que no atendeis en misa porque no entendéis lo que significa y porque no veis lo que está pasando en cada momento. Os lo voy a explicar con calma -nos dijo.

-Lo primero que tenéis que saber es que, en cada eucaristía, Jesús se vuelve a entregar por nosotros y se parte para que tengamos vida en Él y vida abundante.

A mi eso me dejo muy sorprendida, no tenía ni idea. Así que, lo que le hicieron a Jesús en la cruz y su resurrección pasa en cada misa… Uf, se me hacía muy difícil de entender, y que, además, lo hacía por los que estamos allí…

-Pero esto -nos explico la catequista- no sucede de golpe tiene sus momentos y su preparación y os lo voy a tratar de explicar y además os voy a proponer un juego.

-¡Un juego! ¡con la misa! -dijimos.

-A ver -nos contestó-, la misa no es ningún juego, es algo muy serio; pero para asegurarme de que entendais en cada momento que se está celebrando os propongo lo siguiente: Os explicaré las partes de la misa y lo que se celebra en cada una de ellas. El domingo cuando estéis en misa os fijais en la pantalla: habrá unos símbolos y, el próximo día de catequesis, me diréis qué símbolos había y qué momento de la misa era.

La verdad es que nos pareció buena idea.

Luego nos dijo la misa tiene cuatro partes:

1. RITOS INICIALES

2. LITURGIA DE LA PALABRA

3. LITURGIA EUCARÍSTICA

4. RITO DE CONCLUSIÓN

En los ritos iniciales nos preparamos para la celebración de la eucaristía, el sacerdote empieza besando el altar, después empezamos todos haciendo la señal de la cruz, lo hacemos porque estamos reunidos en presencia del Señor. Luego hay una breve presentación que nos introduce en la misa de ese día. Para celebrar bien la eucaristía, tenemos que preparar el corazón quitando todo lo que estorba y, para eso, pedimos perdón de nuestros pecados. Damos gloria a Dios Padre y a Dios Hijo unidos al Espíritu SantoLa última parte es la oración colecta, que no tiene nada que ver con la colecta del ofertorio, cuando el sacerdote la termina decimos “Amén”.

La liturgia de la palabra viene a continuación, es muy importante. Primero hay una lectura del antiguo testamento, osea que es de lo que pasó antes de venir Jesús, también puede ser de los Hechos de los apóstoles o de las epístolas, que son las cartas que escribieron los apóstoles, a continuación cantamos el aleluya que es un canto alegre que recuerda la Resurrección u otro canto que nos prepara para el Evangelio.

Al principio del Evangelio el sacerdote dice “Lectura del santo evangelio según san…” y el nombre del evangelista. Entonces hacemos 3 cruces, la primera en la frente para que Dios nos libre de los malos pensamientos, la segunda en la boca, para que Dios nos libre de las malas palabras, y la tercera en el pecho para que Dios nos libre de los malos sentimientos.

El Evangelio es muy importante porque de él escuchamos las cosas que Jesús hacía, lo que enseñaba y cómo vivía. Prestad atención al Evangelio y veréis que es muy interesante.

Para ayudarnos a entender el Evangelio, el sacerdote nos lo explica en la Homilía, así entenderemos mucho mejor lo que Jesús nos quiere transmitir.

Tras la Homilía viene la profesión de fe, el credo, aquí expresamos lo que creemos los cristianos algunas veces se omite.

En la oración universal u oración de los fieles pedimos por la Iglesia, el Papa, las necesidades de las personas.

Aquí se termina la liturgia de la palabra y comienza la liturgia eucarística. Es la parte central, comienza con la preparación de los dones por parte del sacerdote: el pan y el vino que se van a transformar en cuerpo sangre alma y divinidad de Jesús. Esto se hace a la vez que el ofertorio, en él, no solamente se pasa la cesta en la que contribuimos al sostenimiento de la iglesia, sino que deberíamos ofrecer al Señor las cosas buenas que hemos hecho esta semana y deberíamos pedirle todo aquello que necesitemos. Procuremos no salir del banco corriendo, si no tengo monedas ya las echaran los papás, no pasa nada. Pero, si nos movemos, no tendremos tiempo de presentarle al Señor nuestros dones y peticiones. Recordad que la misa es la oración más poderosa que se le puede ofrecer a Dios.

Ahora es el momento de la plegaria eucarística. En nuestra parroquia, salen los niños con unas velas para que nos demos cuenta de la inmensa importancia del momento, porque en él se va a hacer Jesús presente. La plegaria eucarística tiene muchas partes pero os voy a destacar dos: el santo y la consagración.

En el primero, unidos a los ángeles del cielo, alabamos a Dios.

En la consagración, como Jesús nos enseño y nos pidió, el sacerdote recita las mismas palabras que Jesús en la Última Cena; el pan deja de ser pan y el vino deja de ser vino, se transforman en cuerpo y sangre de Cristo, que será partido entre nosotros.

Empieza el rito de la comunión con el Padrenuestro, todos juntos rezamos la oración que Jesús nos enseñó. En la paz pedimos paz y unidad para la Iglesia y lo simbolizamos con un pequeño gesto con las personas que tenemos al lado.

Sigue la fracción del pan, Jesús se parte por y para nosotros. Nos preparamos para recibir a Jesús en la comunión. Los niños que os estáis preparando no comulgais, pero no quiere decir que sea momento para portarse mal, al contrario debería ser un momento para hablar con Jesús que está muy presente. Si me cuesta mucho hacer esto debería intentar cantar con el coro, para eso está la letra de la canción en la pantalla; pero nunca portarme mal, estropearía el momento especial con Jesús de las personas que han comulgado.

El rito de conclusión es la parte más breve, en ella recibimos la bendición de Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo. Para recibirla hay que estar atento, querer recibirla y santiguarse.

Como mi catequista sabe que me gusta contaros las cosas, me dió un papelito con toda esta explicación escrita, para que yo os las cuente y os lo pongan en la web de la parroquia. Y aquí viene lo divertido, en la misa del domingo nos teníamos que fijar en los símbolos de la pantalla. Hay un símbolo para cada texto en negrita que representa cada parte de la misa y vamos acordarnos de ellos para luego comentarlos en catequesis.

Yo me acordé de 8, los cuatro importantes y otros cuatro más. Mira a ver si eres capaz de hacerlo mejor que yo. Además de estar a lo que celebraba por una vez, la misa me gustó, pruébalo y ya me lo cuentas.