En este Domingo de Ramos el tiempo no acompañó.

Nuestros chicos de catequesis que tenían toda la ilusión en acompañar a su amigo, El Niño del Remedio, por las calles de Gijón, tuvieron que conformarse en hacerlo por dentro de nuestra iglesia abarrotada de gente.

Atrás quedaron muchos días de trabajo, de ensayos y encuentros en la capilla de los Remedios. De ilusión al ver la nueva figura, especial para ellos, y sobretodo la institución de su nueva cofradía.

Y de lágrimas para algunos que no pudieron llevarla por ser demasiado pequeños.

Aquí unas imágenes que dan fe de ello:

También  tengo que mencionar a nuestro coro, que trabajo duro, y lo hicieron más que muy bien en el altar mayor.

Pero como a mal tiempo buena cara, nada les impidió pasárselo así de bien. Y es que en San Pedro tenemos muchos chicos que quieren ser amigos de Jesús:

El Niño de los Remedios

Es mi amigo, el Niño de los Remedios

Que me acompaña y siempre está a mi lado

Mi compañero, mi mejor amigo

Yo le quiero porque Él es Dios

Yo le quiero porque Él es Dios

Estamos aquí para alabar

Al Niño Jesús le quiero adorar

Siguiendo sus pasos, no puedo desanimar

La Virgen María también quiero amar

Mi corazón a ella voy a entregar

Con alegría, siempre voy a cantar

Y todo esto también fue noticia como se hizo eco en la prensa asturiana: en El Comercio de Gijón y en la Nueva España