Querida s autoridades, todas, municipales y militares y representantes de instituciones. A los concejales y representante municipales que habéis tenido la libertad de participar en esta celebración popular, os agradezco y valoro vuestra presencia os deseo el mejor trabajo en esta nueva singladura municipal para la que habéis sido elegidos.

Queridos gijoneses, amantes de la ciudad  y  de  sus  tradiciones.

Hace ahora vente años que me hice cargo de esta Parroquia de San Pedro de Gijón  que así la condecoraron cuando tuvo su parto, allá en 1893 al dar a luz a sus primogénita,s  las nuevas parroquias de San José y San Lorenzo. Hoy es ya tatarabuela y con familia  numerosa.

Tal día, como hoy, fiesta del Patrón de la parroquia y de la ciudad, tuve mi primera intervención  pública como párroco en la tradicional bendición de las aguas, Aun que había tenido muy plurales pronunciamientos por las funciones que anteriormente  yo había  desempeñado ,nunca me  había visto en un rito popular “religioso-cultural” tan singular y simpático como este. ¿Qué digo yo?, me preguntaba y me preocupaba. No tengo la chispa humorística de mi antecesor D. Boni que en gloria esté. Me acordé del sabio refrán que me enseño mi  abuelo  que fue maestro.” Allí donde fueres; haz lo que vieres”. Eso he venido celebrando.  ¿Con acierto en lo que digo ?,  al menos con agrado.

¡Bendecir las aguas de Gijón! si ya vivir en Gijón ¡es una  bendición! Asomarse al balcón de este Campo Valdés, en esta plaza de la iglesia, y contemplar la mar y esa playa, y respirar esa brisa medicinal  que  cura  el cuerpo y el alma, ¿no es para dejarse bendecir  y,  en  agradecimiento, bendecir al Creador por  poderlo disfrutar?   Sin querer  salta del  corazón ese himno a la ciudad “tan atopau”: “El Gijón del alma”.

Nosotros hoy para bendecir, podemos hacerlo cantando una canción preciosa que da gracias a Dios por la Maravilla de la creación que se nos manifiesta en este entorno que vemos:

SEÑOR DIOS NUESTRO

QUÉ ADMIRABLE ES TU NOMBRE

EN TODA LA TIERRA,

Cuando desde el muro abalconado contemplo ese horizonte verdi-azul y esa mar multicolor tan bella que besa la ciudad y la embelesa…Señor, toda ella obra de tus manos, ¿qué más puedo admirar, en que mejor rincón puedo habitar..?

No olvidéis que  Yahvé  le prometió a su pueblo darle una tierra que mana “leche y miel”, a nosotros nos dio este tierra de Gijón que mana “sidra y pescau”.

Todo Gijonés de raza lleva en la sangre un gen que actúa como un imán interior, es como “un pendrive” un USB informático (donde se hereda y se transmite toda la información sentimental y que archiva el deseo irresistible t la tendencia incontenida a volver, cuando pueda y como pueda, a este lugar.

Hace unos días, escribió el inefable Alfonso Peláez,el de la Droguería Asturiana, un suelto de los suyos, ocurrente y desenfadado en el que sugería: : ” Mejor que bendecir las aguas,  sanearlas…”:  Fonsín,  amigu,  una cosa ayuda mucho a la otra. Es más, una cosa ayuda muchu a la otra. Si se bendicen las aguas, son sagradas, y deben cuidarse y hasta venerarse, no contaminarlas, la bendición  es un reclamo para purificarlas y sanearlas. Nadie  como San Francisco de Asís, admiró y valoró tanto el agua que la canto como “hermana”: “loado seas, mi señor, por la hermana agua, la cual es muy útil y humilde y preciosa y casta”.

A él, tan  entusiasta y forofo de los toros, le voy a recordar un dato – a lo mejor lo sabe-: que la primera corrida de toros se tuvo precisa mente en estas fiesta de San Pedro en el año 1660,(hace ya,360 años) y toreó Juan de S0lares, . ” alias  el Figón tuvo tal éxito que no solo le  dieron orejas y rabo, sino los toros enteros, y al  mozo ayudante 24 rs. Y comó entusiasmó tanto, a la ciudadanía,  el  8 de julio  el municipio en sesión acordó tener corrida de toros para siempre en la fiesta patronal.   Así lo cuenta Estanislao Rendueles. en su ” Historia de la Villa de Gijón” (edit.en 1867), donde afirma  que la  de San P2dro era la  fiesta principal No es de ayer, como  algunos  nos quieren amenazar.

Gijón una ciudad encantada. Es curioso, no se sabe afirmar cuándo se fundó, ni es posible ni ha podido ser descifrada la etimología de su nombre. Hasta hay quien sugiere o atisba que puede tener un  origen bíblico, lo ponen los libros, que sería su fundador nada menos que un descendiente de Noé, el del arca del diluvio, llamado ” Giján” . Nada, que la fundaron los ángeles.

Y en una ciudad encantada vive gente encantadora -¡como todos vosotros !-, donde los que están no quieren salir y los que vienen ya no quieren marchar. Eso lo demuestran los muchos jóvenes, ellas y ellos, que tienen que salir en busca de trabajo y encuentran “pareja-novia-o” en otras tierras. A la hora de casarse : en Gijón. Que se trata de un gijonés y una sevillana: en Gijón; de una gijonesa y un inglés: en Gijón. ; de un gijonés y una china?: en Gijón; una gijonesa y un japonés?: en Gijón. Y no diremos las de Madrid… Los nativos de esta bendita villa / amantes de la tierra, pero universales.

Parroquia de San PedroGijón es una ciudad abierta, tolerante y solidaria. Hoy se le concedió la distinción de San Pedro a D. Fernando Fueyo, un gijonés típico, entusiasta, singular, desde el vientre de su madre sportinguista, optimista y dicharachero, universal Con este motivo, quisiera extender esta distinción a todas las parroquias de la ciudad, las 51 que configuran el arciprestazgo  y el municipio, y a sus párrocos que en las obras sociales y con la palabra del evangelio, con su vida entregada han contribuido y han luchado por la dignidad, por los derechos humanos por el respeto a los , diferentes, por la preocupación de los más necesitados, porque Gijón fuera una ciudad fraterna, que tuviera conciencia social. El evangelio que predicaron es un espíritu que pudo y puede cuajar en modalidades e  ideologías diversas. Pero todas por la ciudad, todas para la ciudad, todas para tender la mano a los demás. Las puertas de las parroquias,sin distinción alguna simplemente por ser personas, por ser para nosotros “hijos todos de Dios”. La fe no excluye, no discrimina, / a una  hermana  forja comunidad, genera valores para convivir. Gijón no sería el mismo sin la aportación, el servicio, la dedicación de estas instituciones, sus obras sociales y la palabra y la vida de sus párrocos. Y voy a decir algunos nombres que me salen del alma, para que no se olviden para hacer justicia, para afirmar esta verdad: José Luis Martínez, José M ª’ Díaz Bardales, D. Boni, José Manuel Fueyo, Eduardo Gordón D. Herminio G. Llaca, Eduardo Berbes y D. José Loredo, Bernardo Antonio.. ( por citar a los difuntos más recientes)…otr0s, gracias a Dios, viven y están aquí presentes.

 

Parroquia de San Pedro

Y ahora la bendición

Festejad, festejad a Gijón, gozad con ella,

todos los que la amáis, alegraos de su alegría,…

Porque así dice el señor:

“Yo haré derivar hacia ella, como un río, la paz,

como un río, la paz,

como un torrente en crecida,

las riquezas de las naciones.

Al verlo alegrará vuestro corazón”

Qué San Pedro, el Patrón bendiga la ciudad

con alegría y con trabajo, con armonía y hermandad,

con salud y bienestar. Amén

Y aqui el video completo de la celebración, en nuestro nuevo canal de youtube: Parroquia de S. Pedro Gijòn